No en todos los trabajos existe la libertad de moverse entre distintas áreas y proyectos con la total confianza de tus jefes para involucrarte, proponer y meter mano donde haga falta. Pero creo que esta libertad es necesaria para maximizar tu potencial y descubrir para qué eres bueno y para qué no tanto.
Por ejemplo, en el mundo tech, te permite descubrir si eres bueno en backend o frontend, si te desenvuelves bien con clientes, si te motiva la infraestructura como código o incluso áreas como la ciberseguridad. Especialmente en una startup, puedes ver tu impacto de forma directa en quienes usan el producto y recibir feedback muy rápido, lo que te permite iterar y crecer constantemente. Así he trabajado durante el último año y un poco más.
Me sumé al equipo cuando eramos 15 personas, y entré a trabajar fuerte en el producto como fullstack. Debía entender cómo funcionan los flujos, cómo interactúan los usuarios y empezar a tomar decisiones sobre el producto. Al mes de estar en eso, se sumó otro desafío: crear el backoffice, la plataforma que hoy en día es la herramienta diaria del equipo de operaciones, succes, support y ventas.
El equipo necesitaba más autonomía para poder realizar acciones sobre las cuentas de los clientes, sin la necesidad de pasar por el equipo de tecnología. Y esto me dio a entender el core de una startup, que es escuchar a tus clientes y construir un producto que les sirva.
En este caso, todas las personas que integran el equipo se transformaron en mis clientes, y estuve a cargo de construirles un producto que los ayudara a trabajar y a coordinarse entre áreas. Así fue como pasé seis meses trabajando en algo que atendía una necesidad real. Y esto es el core. Obsesionarse con quien usa el producto, escucharlo, y no crear solamente un feature bueno, sino que útil para ellos, porque son quienes lo usarán.
Después de eso, me tocó el desafío de crear todos los procesos y documentos para que la empresa se pudiera certificar ante la ISO 27001:2022 y la SOC 2, estándares internacionales y gringos sobre seguridad. Un mundo que desconocía por completo, pero crecíamos tan rápido que empezamos a llamar la atención de las ballenas, de los grandes del mercado, y ante esto necesitábamos estar certificados.
Con toda la confianza de mis líderes tuve rienda suelta de tomar las decisiones y accesos de la empresa que fueran necesarios para lograr el objetivo. Y creo que eso es justamente un buen liderazgo. No te deben decir cómo hacer tu trabajo, tú tienes un objetivo y tienes que lograrlo, y es tu tarea descubrir el camino.
Ahí es cuando vi la tecnología no solo como un dev que construye features y productos, sino que con la responsabilidad que esto involucra y el cuidado de la información que manejamos.
Luego de eso, pasamos a mi último y actual proyecto: Appointments. ¿Sabían que pueden agendar citas médicas con agentes de IA que conocen a la perfección los tratamientos y doctores? Bueno, eso es appointments, un producto que había sido construido hace 1 año, que hace que la salud sea más accesible para las personas.
Mirando hacia atrás, veo un camino en el que he podido aportar muchos granos de arena. He usado muchas habilidades las cuales me han servido, primero, para conocer el mundo de la tecnología y saber en todos los lugares en los que puedo aportar. Y segundo, para entender qué es lo que más me gusta y para qué soy bueno.
En un entorno donde existe confianza, y se te da la autonomía para sacar adelante proyectos, te dan ganas de levantarte todos los días y trabajar mejor que el día anterior. Creo que eso es lo más valioso de trabajar en el lugar correcto.
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